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La Familia y la Organización

3 Semejanzas (y Diferencias)

 

A veces en nuestra vida tenemos problemas en el área de la salud, del dinero o del amor que duran demasiado tiempo, o son repetitivos cíclicamente o que no importa qué tipo de solución tratemos de darle, no se resuelve fácilmente. Por ejemplo, tomemos el caso de una mujer de más de 30 años, bella, inteligente, profesional, pero que nunca en su vida ha logrado mantener una relación de pareja que dure más de 3 meses.

La psicóloga y consteladora familiar Eugenia Alcalá Sucre, nos explica que ese tipo de problemas los llamamos sistémicos, ya que seguramente tienen una raíz inconsciente que se conecta con la historia de nuestro sistema familiar, la conozcamos o no.

El ex-sacerdote y psicoterapeuta alemán Bert Hellinger descubrió esto, y creó la Terapia Sistémica de Constelaciones Familiares, que ayuda a comprender que la familia es un sistema, y que conociendo y respetando sus leyes, podemos sanar profundamente esas heridas y estar mejor.

Hellinger descubrió que en las organizaciones y en las empresas también se presentaban problemas sistémicos, por ejemplo el síndrome de la silla vacía, en el cual después de despedir a una persona de un cargo en particular, las personas que vienen después duran muy poco y hay mucha rotación en el puesto. El alemán vio que las mismas leyes que se aplican a la familia, con ciertas diferencias, también sirven para comprender y tomar decisiones que traigan soluciones efectivas a estos problemas, y así tener empresas en bienestar. Fue su alumno, el psiquiatra alemán Gunthard Webber quien desarrolló esta línea de trabajo y se le considera el padre de las Constelaciones Organizacionales.

Según nos explica Alcalá, tanto la mujer que no consigue una relación de pareja duradera, como la empresa que no consigue reemplazar al profesional que dejó el cargo, podrían acudir a un constelador familiar y organizacional para caminar hacia la solución de su problema sistémico. Y en ambos casos deben conocer y tomar decisiones basadas en las leyes sistémicas. Estas leyes son 3, y se resumen a continuación:

  1. El que llega al sistema, tiene derecho a pertenecer a él: en el caso del sistema familiar, una persona puede llegar a él porque nace en la familia, porque fue adoptado, porque establece una relación de pareja o porque le hizo un gran bien o un gran mal a la familia. Lo importante es saber que una vez que ya pertenece a un sistema familiar, nunca puede dejar de pertenecer a él, sin importar quien sea, qué haya hecho o cuál sea su destino, aunque se divorcie o aunque sea excluido por la familia. En el caso de la organización, sí podemos dejar de pertenecer a la misma, pero la manera en cómo salimos de ella debe ser con honra y respeto de ambas partes para que haya armonía. Por ejemplo, siempre se debe honrar a los fundadores de la empresa, aunque ya no estén en ella.
  2. Respeto a la jerarquía: en la familia, los padres siempre tendrán mayor jerarquía que los hijos, sin importar que los hijos hayan estudiado más, o ganen más dinero, o crean que lo están haciendo mejor que sus padres. También existen leyes de jerarquía entre los hermanos y en la pareja. Conocer cuál es nuestro lugar en la familia y respetar esta jerarquía es vital para tener éxito y bienestar en la vida. En la empresa, la jerarquía está dada por el cargo en el organigrama y puede ser variable, pero es importante tener muy claras las jerarquías y los territorios, para evitar conflictos.
  3. Debe haber balance entre el dar y el recibir: de nuestros padres recibimos la vida, y sin importar cómo haya sido la historia familiar, este es el regalo más grande que podemos recibir y fue suficiente para cada uno de nosotros. Nunca podremos pagarle a nuestros padres el regalo de la vida, y lo único que podemos hacer para honrarles es hacer algo con ella. Al integrar esto en nosotros nos conectamos con el éxito y con la abundancia. En el resto de las relaciones familiares, interpersonales y profesionales debemos cuidar el balance entre el dar y el recibir, y asegurarnos que damos un 50% y recibimos el otro 50%. Si alguien en la relación da mucho y el otro no da suficiente de regreso, esa relación está en riesgo de romperse. Por ejemplo, si un profesional independiente cobra por sus servicios, y comienza a darse cuenta de que sus clientes le hacen regalos adicionales, eso es señal de que está cobrando muy poco y debe reajustar su tarifa porque si no se va a sentir muy desgastado y fatigado.

Las Constelaciones Familiares y Organizacionales nos ayudan a conocer a fondo estas leyes sistémicas y mirar las dinámicas que nos permitirán restablecer el orden perdido y recobrar el bienestar.

Si querés pedir una consulta con la terapeuta Eugenia Alcalá Sucre, no dejes de escribirnos a info@serinterior.com.ar o mediante un inbox a nuestro Facebook /SerInteriorSanacion

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